El Consejo Superior de Investigaciones Científicas, a través del Instituto de Ciencias del Patrimonio, inició hace unos años una investigación para determinar las consecuencias del cambio global en los yacimientos costeros de Galicia, tomando como objeto de estudio principal el litoral y las islas de la Ría de Arousa y recurriendo para ello a iniciativas de ciencia ciudadana.

Ahora, con la publicación del libro “Public Archaeology and Climate Change” (Oxbow Books), parte de los resultados obtenidos con esa línea de investigación se están dando a conocer a través de uno de los 18 capítulos que integran la obra en la que se aborda, desde una perspectiva internacional, la problemática de los efectos del cambio climático en el patrimonio arqueológico. En concreto, se presentan 16 iniciativas internacionales llevadas a cabo en 15 países de Europa, América, Asia y Oceanía, entre ellos España, dirigidas a la implicación e integración de la sociedad en el proceso de registro, investigación y/o análisis de dichos efectos.

Se trata del capítulo “Recuperación de información de sitios arqueológicos erosionados y destruidos: una iniciativa de ciencia ciudadana en el noroeste de la Península Ibérica”, entre cuyos autores figuran Elías López-Romero, Patricia Mañana Borrazás y Alejandro Güimil-Fariña, quienes desarrollaron la investigación promovida conjuntamente por la Universidad de Durham (Reino Unido) y el Incipit. En este capítulo se presenta la situación de Guidoiro Areoso, islote perteneciente a la Illa de Arousa que ha padecido y padece una fuerte erosión. En este contexto, se promovió una iniciativa dirigida al público general para recuperar, a través de su envío por plataformas digitales, imágenes sobre el islote. Entre 2014 y 2015 se recopilaron cerca de 700 imágenes datadas desde 1990 hasta 2013.

“Ello permitió reconstruir digitalmente algunos de los yacimientos del islote ya destruidos, como la Mámoa 5, y conocer el proceso de deterioro de otros. La erosión del islote y de los yacimientos arqueológicos que contiene sigue siendo muy activa, por lo que disponer de este archivo digital de imágenes es esencial para salvaguardar la memoria del conjunto”, explican Elías López-Romero y Patricia Mañana Borrazás, quienes añaden que “ello ha servido de punto de partida para nuevas investigaciones, entre ellas, la excavación en 2017, por la empresa Tomos S.L. y bajo la dirección de Patricia Mañana Borrazás, de la Mámoa 4 del conjunto”.