El Consejo Superior de Investigaciones Científicas presenta mañana, viernes 23 e marzo, en Santiago de Compostela, el libro “Mujeres con poder en la Galicia medieval (siglos XIII-XV). Estudios, bibliografías y documentos”, iniciativa del Instituto de Estudios Gallegos Padre Sarmiento, centro mixto del CSIC y de la Xunta de Galicia.

El acto, dirigido al público general y de entrada libre hasta completar aforo, tendrá lugar a partir de las 19.30 horas en el IEGPS (San Roque, 2).

La obra, que es el número 44 de la serie Anejos de Cuadernos de Estudios Gallegos, está editada por Eduardo Pardo de Guevara y Valdés, profesor de investigación del CSIC y jefe del grupo de investigación del IEGPS “Historia social del poder desde la Edad Media”. Es fruto de la labor desarrollada a lo largo de los últimos años por un equipo de investigación integrado por una veintena de especialistas: investigadores y técnicos del CSIC (del IEGPS –Santiago de Compostela- y del CCHS –Madrid-), profesores de las tres universidades gallegas y facultativos del Archivo Histórico Provincial de Ourense.

Reúne y presenta algunos de los resultados alcanzados en el marco de una sucesión de proyectos de investigación liderados por el IEGPS y financiados por el MINECO, a través del Plan Estatal, y por la Xunta de Galicia, a través de la Secretaría Xeral de Igualdade. Entre ellos, “Linaje, parentela y poder: la pirámide nobiliaria gallega. Siglos XIII al XV” (2010-2013 y 2014-2018), y más específicamente “Mulleres con poder ao final da Idade Media: colección de documentos” (2009) y “Mulleres con poder ao final da Idade Media: o testamento, a morte e a memoria” (2011).

La obra se estructura en tres grandes bloques perfectamente diferenciados: Estudios acerca de la posición y protagonismo social de la mujer a lo largo de la Edad Media; Repertorio biográfico. Genealogía y prosopografía de mujeres con poder en la Galicia medieval (siglos XIII-XV) y, por último, Edición y transcripción de documentos y colección de láminas o dibujos arqueológicos.

En el primer bloque, que ocupa unas 300 páginas, se presentan los estudios que plantean la cuestión en profundidad, aportando además algunas claves fundamentales que ayudan a abordarla con suficiente perspectiva, tanto desde el punto de vista temporal como historiográfico. Incluye los textos de Manuel Recuero Astray (UDC), “La mujer en los primeros siglos medievales”; Miguel García Fernández (IEGPS), “Vivir y morir en femenino en la Galicia de los siglos XIV y XV” y Marta Cendón Fernández (USC), “La imagen de las mujeres con poder en el arte bajomedieval gallego”. Esta primera parte se completa con dos estudios de naturaleza y alcance muy diferente acerca de doña Aldonza de Mendoza, firmados respectivamente por Isabel Beceiro Pita (CCHS) y la ya dicha Marta Cendón (USC).

El segundo bloque, cuya autoría corresponde a Eduardo Pardo de Guevara, ocupa otras 270 páginas. En él se incluye más de medio centenar de semblanzas biográficas de mujeres con poder de los siglos XIII al XV, para cuya selección se han tenido en cuenta circunstancias y situaciones de valor ilustrativo en relación con la situación de la mujer en la sociedad medieval. El guion seguido en todas las biografías procura incidir, en primer término, en los detalles del retrato social y familiar de las protagonistas y, de seguido, en los hechos documentados que jalonan sus trayectorias vitales.

Como explica Eduardo Pardo de Guevara y Valdés, “los ejemplos que se ofrecen son muchos y de signo muy variado”.

“En su dimensión de hijas, por ejemplo, resalto el caso de doña Mayor de Ulloa, que rechazó y logró dejar sin efecto el compromiso matrimonial acordado por sus padres cuando ella apenas contaba diez años, o el de doña Constanza das Mariñas, que casó con Lope Sánchez de Moscoso, aunque no lo quería por marido, pues no era hombre para mujer, y casó después a furto de su padre con Fernán Pérez Parragués, que había sido paje de este último. Como mujeres o esposas, el caso bien conocido de la reina doña Juana de Castro, llamada la Desamada, que fue mujer por una noche del rey don Pedro, no es único o excepcional; así, doña María Gómez de Sotomayor, a la que su marido abandonó en la fortaleza de Oca y allí fue apresada por el arzobispo compostelano, quien mandó encerrarla en una mazmorra en Santiago, donde murió unos días después, o incluso doña María de Ulloa, que casó cuando apenas contaba doce años con Álvaro Páez de Sotomayor y que después, sin haber consumado el matrimonio, se convirtió en manceba del arzobispo don Alonso II de Fonseca y madre del sucesor de éste, Alonso III de Fonseca”, señala.

“En su dimensión de madres, me parece llamativo el caso de doña Inés de Castro, de quien fue fama que matara con ponçoña a su hijastro, a fin de mejorar las expectativas de su propio hijo, don Sancho Sánchez de Ulloa, quien fue después primer conde de Monterrey, o el de la muy endiablada condesa doña Teresa de Zúñiga, que gobernó enérgicamente los estados de su marido, aceptó prohijar a los dos bastardos de éste y se sumó a la sublevación irmandiña, aunque después fue muerta a lanzadas por sus propios vasallos. Otros testimonios de no menor interés se sitúan fuera de esa triple dimensión convencional; así, sólo por ejemplo, el caso de doña Urraca de Moscoso, que administró con atención sus bienes y hacienda, anotando los detalles en dos libros de cuentas, uno que trago contínuo comigo y otro que fallarán en mi cámara; o no menos el de doña Leonor Yáñez de Romay, quien dejó constancia de una insólita memoria genealógica al mencionar a dieciséis antecesores suyos en los considerandos del mayorazgo que fundó en 1505. También llama la atención el testimonio de doña María López de Lemos que en el ocaso de su vida se decidió a revocar una donación hecha a favor de Santa Clara de Allariz, porque fice a dita donación estando pressa eno moesteiro sobredito, contra mina bountade, en guisa que me non leixavan en sayr…”, apunta.

En el tercer bloque, de una extensión semejante a los dos anteriores, se da a conocer una selección de los materiales en su mayoría inéditos recopilados en el curso de las investigaciones en diversos archivos públicos y privados. Los documentos transcritos por el propio grupo de investigación son de tipología diversa (como testamentos, relaciones de bienes, poderes, nombramientos o avenencias) y resaltan los derechos y obligaciones de las mujeres y su activa participación en negocios y actos jurídicos. Merece destacarse, por su interés y extensión -casi un centenar de páginas- las pesquisas y probanzas que revelan los malos tratos y abusos que el duque don Fadrique de Arjona infligió a su mujer, la duquesa doña Aldonza, hermana del célebre marqués de Santillana. Este último bloque se completa con una colección de láminas, obra conjunta del desaparecido Xosé Antón García González-Ledo y de Estefanía Moreno Porcal; en ellas se aprecia la importancia e interés de considerar tanto la iconografía funeraria como las representaciones heráldicas y epigráficas.

El libro, en suma, “pone de relieve el desdibujado protagonismo de la mujer medieval, un aspecto esencial pero todavía no suficiente ni adecuadamente considerado en los estudios sobre la sociedad medieval”. De ahí, la confianza de Eduardo Pardo de Guevara en que “este esfuerzo colectivo abra nuevos caminos y posibilite, al tiempo, la necesaria relectura del protagonismo público de las mujeres de la nobleza y las aristocracias urbanas en la Galicia de los últimos siglos medievales”.